No somos un diccionario con patas: No se puede pretender ser un diccionario o enciclopedia humana, ya que los idiomas son un conocimiento ilimitado.
Desgaste mental: Al ser una profesión mayormente intelectual, existe mucho desgaste mental de acumulación de contenido por aprender, análisis, creación de material, etc. Mucho trabajo mental.
Nos equivocamos: Como en cualquier profesión, cometemos errores, no somos perfectos.
Olvidos o lapsus linguae: Hay veces en que no se recuerda alguna palabra al decirla o escribirla en el momento. O lapsus linguae, que son errores involuntarios al hablar.
No lo sabemos todo: Debemos reconocer que siempre habrá conocimiento fuera de nuestro alcance y que siempre debemos actualizar, reaprender, estudiar nuevo conocimiento. Los idiomas siempre están en constante cambio/ evolución.
No se puede igualar o comparar a pedagogos con traductores e intérpretes: Si bien esas profesiones tienen en común los idiomas, las funciones y propósitos de cada uno son diferentes. Si bien puede ser complementarios en algún momento, cada especialidad tiene una función específica en su ejercicio.
El amor por los idiomas: Es evidente. Y aunque estudiar idiomas parezca fácil, a veces no lo es. No es solamente aprender semántica, gramática... Es aprender el uso del idioma, sus matices, sus reglas, evolución, contexto, metalenguaje, lingüística, etc...
Tener la ventaja de acceder a conocimiento que tal vez no está en la primera lengua, en caso de ser un idioma extranjero.
La Inteligencia Artificial no puede copiar matices, variaciones o la sensibilidad humana en el uso y estudio del lenguaje/ idioma. También los modelos de lenguaje pueden ser imprecisos y cometer errores.
Es nefasta la discriminación en empleos donde se prefiere a un "nativo", que un "no nativo". Ser nativo(a), no significa necesariamente calidad ni profesionalismo. Sí es muy importante contar con formación pedagógica y certificaciones pertinentes en enseñanza de idiomas.
Es indignante que seudo-profesores se les adjudique el derecho de "enseñar" en YouTube y otras plataformas, sin la formación, metodología, certificaciones, conocimientos necesarios. Que practican fraude con conocimientos errados/ falsos, practican clasismo y otras faltas éticas. Todo por fama, likes, marca, lucro, etc. Que no tienen cultura ni experiencia pedagógica real. Que se valen más por la apariencia, show y parafernalia. La enseñanza no es un juego.
Las malas prácticas de falsos profesores dejan mala reputación y pérdida de credibilidad en la pedagogía.
Ser profesor de aula (presencial), no es lo mismo que serlo en YouTube u otras fuentes. Ser profesor de aula en cualquier institución o academia educativa, exigen requisitos comprobables de certificaciones pedagógicas, experiencia, etc. Por otra parte, YouTube es una plataforma donde varios autores NO son profesores calificados (he investigado a algunos), que muestran una "enseñanza" falsificada. Obviamente, hay excepciones de excelentes profesionales con sus certificaciones en regla. YouTube se presta mucho para el show, fraude, falsedad, desinformación, parafernalia, malas praxis tras una pantalla. Para fingir ser lo que no es. En un aula real, es más difícil que ocurra eso. Exija certificaciones. Que no te mientan tras una pantalla. Así como a cualquier profesional en otros rubros.
Ser profesor(a) de idioma, así como de cualquier otra mención, no se reduce únicamente a la clase. Es un trabajo extenuante en el cual se extiende más allá de las horas lectivas: corregir y preparar evaluaciones, diseñar y ajustar materiales de aprendizaje, preparar informes (si es un establecimiento educativo), preparar reuniones, estudiar contenido, etc.
El temor de que los profesores sean reemplazados por la Inteligencia Artificial y plataformas de idiomas, causando probable cesantía, al no ser solicitados sus servicios.
Muchas veces, la tecnología falla. Como el internet o el sitio/ app de aprendizaje se cae el servicio. Siempre es necesario la guía, retroalimentación y continuidad de aprendizaje que brinda un docente y también cuando el contenido no puede ser comprendido de forma exclusivamente virtual.
