Storytime: La Vendedora de Dulces


 


Posteriormente al año 2000, tuve la loca idea de vender dulces / confites. Mi hermano me ayudó con el capital. E invertí en los displays de dulces. 

Preparé mi mochila, una mesa grande y pesada y me fui a vender. Llevaba la mesa y la mochila a pie. Me instalé en las cercanías de un supermercado.

Me instalé allí todos los días. Clientes venían a comprar y a contarme sus historias. Los escuchaba respetuosamente. Curiosamente, los clientes eran más adultos que niños.

Como todo negocio, las ventas eran relativas: unos días buenos, otros no muy bien. Tendría yo alrededor de unos 20 y tantos de edad. 

Luego, me prestaron un rack de bandejas verduleras, para ir más liviana y dejar la mesa... 

Continué... No recuerdo por cuánto tiempo... Al final, lamentablemente no seguí perseverando y dejé botado el negocio. Reconozco ahora que cometí un gran error no haber continuado. Quizás hubiera sido más exitosa o tal vez no. No lo sé. Ahora, es más complicado por la cuestión de la inseguridad principalmente, vender en la calle...

Cabe destacar que sí fue una bonita y positiva experiencia, fue mi pequeño negocio y no lo hice tan mal para ser la primera vez. Sé que un poco de mi inmadurez me falló en ese entonces. Ahora, tengo otra mentalidad, ciertas experiencias duras me han moldeado y a mi edad, ya no es para experimentar cosas. 

Consejo para los jóvenes: Emprendan si tienen la oportunidad de hacerlo. Comenzar por cosas simples y perseverar en ello, para crecer. Estudien educación financiera, y traten de superarse. Nunca dejen de estudiar.

Les servirá a futuro.

Tip: Existe un curso  en un sitio llamado Dreambuilder, que es una certificación de negocios, para quien desee emprender o tenga ya un emprendimiento en marcha.